martes, julio 31, 2007

Desprecio











Verano del 2007. La botella de vodka se ha acabado y es momento de pensar que pasará, me da flojera ir a Wall Mart. Ehécatl apenas ayer disfrutaba de un café oscuro (tan negro como la noche de esas tierras altas donde lo cosechan los que creen con fé en un nuevo amanecer), ayer mismo cuando se había amanecido en la fiesta de niños y niñas de interlomas en Santa fe, ebrio de excesos, reflexionaba en el desprecio.
Piensa, pensaba como escribir mejor un texto que lo curará de tanto mal entretenimiento. Piensa Ehécatl como estilizar una prosa que al ojo del lector renueve el mundo, como poder sublimar la forma sin advertir que el adjetivo mate, como cuando mata el exceso de la expectativa al enamorado. Sabía que tenía que fluir como el viento, ser libre como el viento. Eso fue ayer sábado. Hoy domingo se ha agotado la última gota de vodka que él gusta tomar con jugos de whatever fruit. Ayer tomaba café, leía el periódico en donde las cifras eran como para ponerse a pensar en los vacíos de la desigualdad (diez millones de personas tienen más de un millón de dólares…mientras tanto, tres mil millones de seres humanos intentan sobrevivir con menos de dos dólares), misma que comprobaría en la misma noche en donde visitaría una fiesta en esas zonas exclusivas para las personas potentosas. Con pensamientos filosóficos, la cabeza de Ehécatl solo miraba el sin sentido del odio, el sin sentido de los que predicaban en nombre del amor y las pretensiones de ser seres a expensas de la insensibilidad como conciencia colectiva. Pensará usted lector, quizás no sea así, diría un no arrebato pasional, pero lector vaya y cuéntaselo a quien es capaz de lo que sea a causa de un sentimiento de marginalidad. Es como si te soñaras – se decía en su interior Ehécatl – en esta realidad cuya crisis existencial varía. Hace tres años que leí la novela Lodo de Fadanelli; desquiciante y de suerte a la Mersault; un asesinato lo empaña todo, el mismo absurdo y el sinsentido de la vida de paso. Lo sentencian las religiones que uno a veces de matrimoniarse para hacer de la vida una unión. -Yo sé bien que estoy afuera, pero el día que yo regresé de es mundo del que me sacaron para traerme a esté cuyo sistemas social económico no es de mi agrado-. Escribir con golpes duros, palabras bien conectadas como gancho al hígado, pelear esta palabra que si uno es que todos la prostituimos, quién conoce el sentido de la palabra amor? … por otro estado quiero fragmentar esos detalles cotidianos que me son allegadores, como mi pasado y ese monstruoso dialogo que se entabla con la infancia, recuerdo esos momentos vergonzosos en que la adolescencia era una inercia en mi crecimiento. Y heme aquí con mi destino a cuestas, no hay nada para la esperanza cuanta burla más recibirá la divinidad ante tanto irresponsabilidad y falta de respeto a la vida misma. Odio es la palabra para hacer películas y novelas. Odio es lo que tengo por lo que se le ha hecho a la vida en general, odio porque recibo el odio. Envidia es lo que tengo por no tener aquello que no se me ha dado, envidio porque lo poco que he tenido se me ha envidiado. No espero que se me entienda sino es que estoy escribiendo a Ehécatl el viento que soy. Sucede que los modos y ni modos que tiene el amor según el sup. calcetín, varia como varia un tema. La vida está llena de variaciones como cuando me dijo Cinthya que le gustaba porque no estaba tan feo; o a María que porque le gustaban mis ojos, pero en realidad le parecía fuego; o el sin numero de mujeres que me han despreciado con la singular frase “ es que eres un don nadie” o “eres un muerto de hambre”. Cuantas formas despreciativas hay, se prefieré el canal de las estrellas a la literatura, se elige el entupido entretenimiento al saber de la conciencia, un país futbolero que desprecia la ciencia, un país lujurioso con más tables dances que librerías, así como se sigue despreciando a lo indio, a nuestra raíz indígena cuya cultura se desprecia o solo se usa para presumirla a los turistas, o para saquearla, ¿para qué vivir bajo la cultura del desprecio?...osea que si no soy nadie ni de ninguna parte vengo a la jim jarmuch con su Death Man, nada valgo y se me desprecia porqué no soy hijo de papi. Homeless escribó aquí como hijo de Dios que ustedes ya tienen sus casas grandes en sus corazones que han sufrido el desprecio de los que hacen de la Vanidad una feria de codicia en sus fríos corazones. Me atrevería a decirles a las personas que son amantes del lujo, que ni sus mansiones, jets, joyas, ni yates se llevarán al otro mundo, a ese mundo donde la calaca, la catrina el hueso duro que se hará ceniza volverá a la tierra desnudo como llegó. El emperador Netzahualtcoyolt amaba a su pueblo, era un emperador poeta. Ahora los gobernantes desprecian la poesía, prefieren olvidar a su pueblo parejo, y creen que los indígenas, los jóvenes y todo aquél de disiente de sus gobiernos serviciales al capital, son amenazas terroristas, cuando el terror del desprecio asoma en sus ambiciones y egoísmos. Habló con el corazón estrujado por las contradicciones que me cercenan la entraña. Hablo del desprecio de los fariseos y sacerdotes judios ante un Jesús de amor y paz, el Jesús encabronado con quienes ensucian la vida con su avaricia. ¿Qué harías si no tuvieras un lugar para vivir, sin dinero y sin ayuda?. Es difícil entender mi inconformidad es que yo me siento nosotros, aunque no este de acuerdo con el desprecio que hay en el mundo mismo. Desprecio lo que me ha despreciado, maldito orgullo. Se acabo el alcohol. Iré por otra botella pero esta vez no iré al Wall Mart aunque camine dos cuadras más para llegar a La Divina, se merece mi desprecio. Ehécatl escribío algo al antiguo espíritu del psicólogo Leary:


Don Timothy Psicodélico

Ondeadas cenizas tuyas más que amorosas
dispersas por el cosmos viajando sueños
sin el miedo de sentir el miedo
la conciencia tiene dimensiones como escondrijos hay
uno debe ser cerrajero para abrir puertas
y sin miedo a la cicuta demostrar la valentía
con la humildad de quien se allega al saber
o bendita conciencia que se nos he dada para gozar con el espíritu
el camino que se hace al andar con palabra con sentido corazón
te celebró cada vez que mi sistema nervioso se libera
cada vez que accedo a una nueva área del saber
barroquismo y full fase trip de navegar
y sabes donde estés ojala me veas
mientras forjo un carrujo de marihuana
pienso en ti, en el sentido vital de la muerte.



Después pensó Ehécatl que las inercias de los espíritus vibran cada vez que se concreta una conciencia que libera una opresión. No es que venga la divinidad a nosotros que pecamos capitalistamente, sino que la divinidad que somos con el cosmos, vamos hacía ella haciéndonos conciencia. Eso pensó, luego se echo un coyotito como suelen llamarle a las siestas vespertinas, ya no pudo ir por la siguiente botella.

2 Comments:

At 5:05 p.m., Blogger overcast said...

ese Ehécatl. acà tengo una botella de vodka.

 
At 3:13 p.m., Blogger Xoyoco Luperca said...

Justo estos días me ha perseguido la frase, lanzada durante una borrachera en mi casa: "asumir la propia divinidad". Eso, y construir el universo, me han mantenido expectante. He pensado tmb en los lenguajes primordiales, en la palabra como un ensayo, falible, del mundo. Vamos a sumergirnos en los espejos, como en lagos, para asumir al otro, para llegar al yo.

Un abrazo cósmico desde esta distancia ilusoria.

 

Publicar un comentario

<< Home

Conoce más de las bitácoras Free Counter
Free Counter